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Recordando venganzas laborales

12 diciembre 2007

Ayer por la tarde me encontré por mi habitación el cuaderno que usaba en mi anterior trabajo y me dió por ojearlo. La verdad es que es un fiel reflejo de lo que hice allí: tengo cosas apuntadas en él de todo menos de ese curro… Y es que prácticamente estuve 2 años mano sobre mano.

Para quien no lo sepa, me encargaba de la parte de Sistemas y de dar soporte a usuarios. Esto, traducido a cristiano, quiere decir que me comía los mocos mientras todo funcionaba ok y que lo más interesante que podía llegar a hacer durante semanas era instalarle el Office a alguien de allí…. Uhhhh. Ah, bueno, sí, y revolcarme por el suelo cogiendo toda la mierda para dejar bonitos los cables cuando había inspección de riesgos laborales

Durante la última etapa que estaba trabajando allí, cuando ya estaba cansado de mover el currículum, me mandaron a trabajar en cliente, a un banco portugués concretamente. “Genial, por fin se terminó hacer la croqueta por el suelo!”, ja!. Y es que uno no puede ser tan bocazas, que luego pasa lo que pasa.

En ese banco ya había un compañero de mi empresa encargándose de los servidores y de todas las movidas que parecían interesantes así que, iluso de mí, esperaba que me pusieran a ayudarle. De puta madre, seguro que iba a aprender un huevo que, al fin y al cabo, eso era lo que quería.

Pues la primera en la frente. Nada más llegar me encontré con que me dejaban en el departamento de Microinformática. U sea sé, que cuando alguien tenía algún problema con el ordenador nos llavaban y teníamos que ir perdiendo el culo a solucionarlo. El trabajo en sí es entretenido, se aprende y demás, pero después de año y medio haciendo lo mismo en mi empresa pues me sentó como una patada en los…. cojones.

Pues nada, tres meses y una mudanza de la oficina después, un día sin venir a cuento me llama el jefe del departamento y me suelta que el lunes siguiente no fuera (eso fue un viernes). 😯 Yo, flipándolo en colores, pregunté que si tenían algún problema conmigo, si la había cagado en algo… Me dijo que no, que era decisión de un fulano de arriba que no quería que siguiese.

Al pollo en cuestión apenas le conocía (aunque por los comentarios de los del banco le debieron parir a pedos 😈 ), únicamente hablé con él una vez que bajó a pedirnos un teclado pero no teníamos y le dije que no podía ser. En fin, una bellísima persona.

Pues nada, todavía sin creerme lo que había pasado, volví el lunes siguiente a mi empresa esperándome lo peor, que me echaran a patadas. Pero todo lo contrario, me apoyaron, me animaron y volví al trabajo que había estado desempeñando allí hasta ese momento. Y, todo sea dicho, eso me pareció (y me parece) para quitarse el sombrero, me salvaron el culo.

Pues nada, meses después me enteré que el hijo del fulano portugués estaba trabajando en mi empresa (llevaba varios meses) y mientras yo estaba en el banco se le terminó el contrato y pasaron de renovarle así que a mí me echaron siguiendo eso del ojo por ojo

De puta madre, los peores meses que he pasado en mi vida (por eso y por más cosas que ocurrieron después de la putada que me hicieron y que dejaré para otro post) y todo gracias a que al fulano que quería ser el padre coraje portugués.

Y bueno, que si a vosotros también os han hecho alguna jugarreta en el curro o si habéis tenido un jefe peculiar…. Animaos y contadlo 😀

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Categorías:Asuntos propios
  1. 16 diciembre 2007 en 20:49

    Enchufe lo hay en todos lo lados, pero mira que me fastidia que sea tan descarado joder!!!

    Muakakiss

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