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Diario de un marido con panza

3 febrero 2006

Gracias a un post de microsiervos

Hace unos días, en mi cumpleaños, mi mujer me regalo un cupón valido por una semana de entrenamiento personal en un buen gimnasio.

Independientemente de que yo esté en excelente forma, pensé que era una buena idea.

Llamé al Gym e hice mi reserva con una personal-trainner llamada Nadia, quien se autodescribió como una instructora de Aeróbic de 26 años, modelo de trajes de baño y ropa deportiva.

El gym me recomendó que llevara un diario para ir documentando mi progreso.

Lunes: Empecé mi día a las 6:00 A.M. Bastante difícil levantarse, pero todo cambió cuando llegue al gimnasio y vi a Nadia esperándome.

Parecía una diosa griega; rubia, ojos celestes y una gran sonrisa, con unos labios carnosos y espectaculares.

Nadia me hizo un tour, me mostró los aparatos y me tomo el pulso después de 5 minutos en la bicicleta fija.

Se alarmo de que mi pulso estuviera tan acelerado pero yo lo atribuí a ella, vestida con su malla de lycra metida entre sus nalgas, que estaban muy cerca de mí…

Disfruté bastante viéndola dar su clase de Aerobic, después de terminar mi inspirador día de ejercicio.

Nadia me estaba motivando cuando hacia yo mis sentadillas, a pesar de que ya me dolía la barriga de tanto meterla para adentro cada vez que Nadia pasaba junto a mí…

Martes: Me tome dos jarras de café, pero finalmente logre salir de mi casa.

Nadia hizo que me recostara boca arriba, me puso a levantar una pesada barra de metal y después se atrevió a ponerle ¡¡¡pesas!!!.

Mis piernas estaban un poco debilitadas por la cinta pero logre completar: ¡UN KILOMETRO COMPLETOOO!!

La aprobadora sonrisa de Nadia y el guiño cómplice que me realizo hizo que todo valiera la pena… ¡me sentía fantástico!…era una nueva vida para mí.

Miércoles: La única forma como conseguí lavarme los dientes, fue poniendo el cepillo sobre el lavabo y moviendo la cabeza a ambos lados encima de cepillo.

Creo que tengo una hernia en los pectorales.

Conducir no fue tan fácil; solo al frenar y dar vueltas al volante me dolía hasta el pelo, estacione encima de una motito…

Nadia se estaba impacientando conmigo por considerar que mis gritos molestaban a los demás socios del club.

Su voz resulta un poco aguda a esas horas de la mañana y cuando grita se vuelve nasal y es muy molesta.

Me duelen mis partes cuando me subo a la cinta, así que Nadia me subió a la escaladora.

¿Para que mierda alguien invento una maquina para hacer algo que se ha vuelto obsoleto con los ascensores?.

Nadia me dijo que me ayudaría a ponerme en forma y a disfrutar la vida…; otra de sus tantas jilipolleces…y promesas.

Jueves: Nadia me estaba esperando con sus dientes de vampiro y con su sonrisita estilo “Jack Nicholson” en Batman.

No pude evitar llegar media hora tarde: fue el tiempo que me llevó ponerme los zapatos.

La zorra me puso a trabajar con las argollas pero, cuando se distrajo, salí corriendo a esconderme en el baño.

Mandó a otro entrenador a buscarme y como castigo, me puso a trabajar en la máquina de remar y .. me hundí.

Viernes: Odio a la hija de puta de Nadia más que a cualquier otro ser humano que haya odiado en la historia del mundo.

Estúpida, anoréxica, anémica, zorra y desgraciada sin cerebro.

Si hubiese una parte de mi cuerpo que pudiese mover sin un dolor desesperante, la rompería toda, la puta madre que la parió.

Nadia quiso que trabajara en mis tríceps, ¡YO NO TENGO TRICEPS!!!…
y si no quiere que joda el piso o lo rompa, que no me pase las putas barras o cualquier otra cosa que pese más que un sándwich…

La bicicleta fija me hizo desmayar y desperté en la cama de una nutricionista, una flaca hija de puta que me dio una cátedra de
alimentación sana, ¡claro! La muy subnormal no tiene la más puta idea de lo que es morirse realmente de hambre.

¿Por qué no me pudo tocar alguien más tranquilo, como un maestro de costura o un estilista?

Sábado: La anormal de Nadia me dejó un mensaje en mi contestador con su vocecita de retrasada preguntándome por qué no fui hoy.

Solo con escucharla me dieron ganas de joder a patadas al contestador, pero no tenía la fuerza suficiente ni para levantarlo, incluso ni para levantar el control remoto de la tele, así que me pasé 11 hs. Seguidas viendo el maldito Nacional Geographic… putos pajaritos follando y saltando de rama en rama.

Domingo: Pedí al chofer de la camioneta de la iglesia que me viniera a recoger para ir a misa y agradecerle a Dios que esta semana haya terminado.

También recé porque el año que viene, mi mujer me regale algo un poco más divertido, como una endodoncia, un cateterismo, o un análisis de próstata.

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Categorías:Armamente
  1. ==Dominus==>
    4 febrero 2006 en 11:55

    Me siento identificado cada vez que vuelvo por el gimnasio……

    Dios… que buena la evolución de la imagen de esa mujer….. jajajajajajajaaj

    Y que pedazos de regalos se pide para el año próximo jajajajaja… que bueno!!!!

  2. Amiantum
    4 febrero 2006 en 20:04

    Me alegro que te gusten,… Sé que hace tiempo me prometí no poner posts tan largos pero es que a veces es imposible evitarlo

    La verdad es que para echarse unas risas los viernes no vienen nada mal

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