La realidad es tan frágil
Subestimamos cada segundo que vivimos, menospreciamos aquellas cosas que a cada segundo ocurren delante de nuestras narices, nos mortificamos con nimiedades que a la hora de la verdad ni recordamos.
Lo que tradicionalmente nos parece cristalino como el agua se desenfoca con la misma facilidad con la que rompemos un papel. Lo que en un momento dado es una sencilla explicación se convierte en la madeja de lana que nunca podremos desenredar.
Cuando eres incapaz de diferenciar un sueño de la realidad, cuando quieres morir en el sueño para poder volver a la realidad, cuando piensas en matarte a ti mismo en el sueño para volver a ser real…. Si consigues volver al mundo real todo se ve muy diferente, todo lo importante carece de valor y todas las trivialiades se convierten en un mundo.
¿Pero esto dura para siempre?. No, tarde o temprano todo vuelve a su lugar, tarde o temprano se encuentra el camino para volver a formar parte de la corriente que te arrastra río abajo hacia el océano.
No hay salida












Definitivamente esas pastillas que te han mandado son muy chungas…